Medio de transporte inmortal, la “Vespa” es un mito que ha superado al tiempo y a las modas. En 2021 cumple su 75 Aniversario con un bagaje de diecinueve millones de unidades vendidas. Y tiene el futuro garantizado porque es un icono juvenil aparejado a las nuevas tecnologías y a la movilidad ecológica.

Su concepto –precursor del “scooter”- fue una revolución en la Italia de la postguerra. Con sus fábricas destruidas por los bombardeos, los hermanos Piaggio buscaron un nuevo producto industrial acorde a la reconstrucción del país. Este necesitaba medios de transporte ligeros y, sobre todo, económicos para la población trabajadora. Enrico Piaggio encargó un primer prototipo al ingeniero Spolti, pero no quedó satisfecho. Entonces solicitó otro proyecto al técnico aeronáutico Corradino D’Ascanio, que diseñó algo completamente diferente a una moto: un chasis monocasco en chapa de acero con motor posterior bajo el asiento, ruedas diminutas y una especie de escudo delantero que protegía al conductor de las inclemencias del tiempo. Un cruce entre automóvil y motocicleta, que emitía un sonido zumbante por su escape. “Parece una avispa!” (vespa, en Italiano) exclamó Paggio. El mito había nacido.

Desde su presentación en Roma en 1946 –apenas un año después de la terminación de la guerra- aquella pequeña “avispa” se convirtió en un éxito de ventas, debidamente azuzado por Piaggio a través de un innovador sistema de venta a plazos.

Con su humeante motor de dos tiempos de 98 cc y 3,2 cv de potencia, era capaz de alcanzar los 60 Km/h y llevar cómodamente a dos personas. Tres –o más- si se acoplaba un sidecar. De golpe y porrazo había nacido el vehículo familiar de la empobrecida población italiana de la postguerra. Sin duda tenía dos ruedas, pero no era una moto, ni se comportaba como una moto: era una Vespa. Dio lugar al original concepto del “scooter”, copiado por sus competidores. Las suspensiones, el reparto desalineado de pesos, el hecho de portar rueda de repuesto, pedales en el suelo o su característico “escudo” protector diferenciaban claramente a la Vespa de cualquier motocicleta de tu tiempo.

Fácil de conducir, se popularizó enormemente en la década de los ’50, alzándose a la iconografía universal con su papel protagonista en películas como “Vacaciones en Roma”. No sólo Italia: la “Vespamanía” fue inundando toda Europa y hasta otros continentes. Las ciudades y los pueblos se inundaron de Vespas. Desde 1948 ya disponía de motores más potente de 125 cc y cambios de tres o cuatro marchas; y, con un carricoche acoplado, se convirtió en vehículo comercial y de carga: había nacido el célebre “motocarro”.

Diversos países pidieron licencias de fabricación. En España, Moto Vespa S.A. se constituyó en Madrid en 1952 y estuvo fabricando múltiples modelos hasta 2003. Incluso a India o Vietnam se trasladaron líneas de producción de los modelos que ya no se podían producir en Europa.

Pero quizá su mayor éxito fue pervivir en el tiempo y mantenerse fresca y actual como en sus primeros años. Si en los ’50 se había alcanzado el hito del millón de Vespas fabricadas, en los ’60 llegaron los avances tecnológicos (como el motor monocilíndrico inclinado) y modelos míticos, como la “Primavera” de 1968, que aún hoy está en producción.

Durante los psicodéllicos años ’70, el scooter por excelencia siguió ligado a los movimientos juveniles de moda, que mantuvieron frescos su concepto y su utilidad en el tráfico pesado de las grandes urbes. Una década después ya se habían producido diez millones de unidades y varias versiones diferentes se adaptaban a un público más diverso.

Con los ’90 llegaron los motores de cuatro tiempos menos contaminantes, acoplados a cambios automáticos. Y la consagración de la Vespa como vehículo intemporal, “chic”, icono de moda, ligado a la juventud, a la libertad y a la alegría de vivir. Al inicio del nuevo siglo XXI ya es un vehículo universal, presente en los cinco continentes.

Consciente de sus tradiciones, Piaggio hizo hincapié en los años 2000 en su carácter ecológico y de movilidad, extremando los niveles mínimos de contaminación y cumpliendo con las estrictas normativas en vigor. En 2018 lanzó la primera Vespa “Elettrica”, fiel a su compromiso ecológico, pero sin perder su estética tradicional, que la hace inimitable.     

En 2021 Vespa cumple su 75 Aniversario con el lanzamiento de un modelo especial de la Primavera, con colores y logos específicos. Festeja, entre otras cosas, los diecinueve millones de unidades producidas y un futuro prometedor.

Concentración de aficionados

Motorama convoca una concentración de aficionados con sus Vespas para el domingo, 6 de junio, por la mañana. La organización del Salón les facilitará aparcamiento reservado en una zona destacada en el exterior del pabellón de Cristal.

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